Mostrando entradas con la etiqueta Dignidad de la mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dignidad de la mujer. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de marzo de 2022

LAS MUJERES SON VALIOSAS POR EL SOLO HECHO DE EXISTIR

08 de marzo

© fotos Pixabay


"Que la voz de la mujer sea verdaderamente escuchada y sobre todo tenida en cuenta tanto en la sociedad como en la Iglesia", es uno de los deseos que el Papa Francisco ha expresado de corazón en varias ocasiones a lo largo de su pontificado. 

Sin embargo, y a pesar de los grandes avances del mundo moderno, todavía millones de mujeres siguen siendo ignoradas, explotadas y abusadas; víctimas silenciosas de una violencia física, psicológica y verbal que lamentablemente, con frecuencia, les arrebata la propia vida. 

Por eso, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, establecido para crear una conciencia colectiva que ayude a luchar por la igualdad de derechos en todos los ámbitos de la sociedad. 

Por tanto, en el Día Internacional de la Mujer debemos hablar sobre el respeto e igualdad entre hombres y mujeres. No hablar de superioridad de un género sobre otro ya que una sociedad verdaderamente evolucionada es aquella capaz de encontrar lo que une y complementa, en lugar de centrarse en aquello que distancia y enfrenta. 

Como dijo el Papa Francisco en su catequesis del 15 de abril de 2015: 

“El Libro del Génesis insiste en que ambos son imagen y semejanza de Dios no solo el hombre, por su parte, no solo la mujer por su parte; sino también la pareja. La diferencia entre ellos no es para competir o para dominar sino para que se dé esa reciprocidad necesaria para la comunión y para la generación a imagen y semejanza de Dios”. 

En ocasión de esta celebración te dejo un pequeño listado de canciones en clave de fe, para resaltar la dignidad de la mujer. Clik aquí

Fuente: Vatican News

domingo, 10 de mayo de 2020

POR EL "SI" DE LA VIDA, ¡MUCHAS GRACIAS!


La dignidad de la mujer y su vocación, ha asumido en estos últimos años una importancia muy particular. Esto lo demuestran, entre otras cosas, las intervenciones del Magisterio de la Iglesia, «ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga».

«En el cristianismo, más que en cualquier otra religión, la mujer tiene desde los orígenes un estatuto especial de dignidad, del cual el Nuevo Testamento da testimonio en no pocos de sus importantes aspectos; es evidente que la mujer está llamada a formar parte de la estructura viva y operante del cristianismo de un modo tan prominente que acaso no se hayan todavía puesto en evidencia todas sus virtualidades».

La Iglesia, da gracias por todas las mujeres y por cada una: por las madres, las esposas; por las mujeres dedicadas a tantos y tantos seres humanos que esperan el amor gratuito de otra persona; por las mujeres que velan por el ser humano en la familia, la cual es el signo fundamental de la comunidad humana; por las mujeres que trabajan profesionalmente, mujeres cargadas a veces con una gran responsabilidad social; por las mujeres «perfectas» y por las mujeres «débiles».

Por todas ellas, tal como salieron del corazón de Dios en toda la belleza y riqueza de su femineidad, tal como han sido abrazadas por su amor eterno; tal como, junto con los hombres, peregrinan en esta tierra que es «la patria» de la familia humana, que a veces se transforma en «un valle de lágrimas». Tal como asumen, juntamente con el hombre, la responsabilidad común por el destino de la humanidad, en las necesidades de cada día y según aquel destino definitivo que los seres humanos tienen en Dios mismo, en el seno de la Trinidad inefable. Mulieris Dignitatem.

domingo, 8 de marzo de 2020

DAR GRACIAS AL SEÑOR POR LA VOCACIÓN Y MISIÓN DE LA MUJER



Dar gracias al Señor por su designio sobre la vocación y la misión de la mujer en el mundo se convierte en un agradecimiento concreto y directo a las mujeres, a cada mujer, por lo que representan en la vida de la humanidad.


Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.


Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.

Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.


Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del «misterio», a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad.


Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta «esponsal», que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura.


Te doy gracias, mujer, ¡por el hecho mismo de ser mujer!  Con la intuición propia de tu femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas.

Pero dar gracias no basta, lo sé. Por desgracia somos herederos de una historia de enormes condicionamientos que, en todos los tiempos y en cada lugar, han hecho difícil el camino de la mujer, despreciada en su dignidad, olvidada en sus prerrogativas, marginada frecuentemente e incluso reducida a esclavitud.

Esto le ha impedido ser profundamente ella misma y ha empobrecido la humanidad entera de auténticas riquezas espirituales. No sería ciertamente fácil señalar responsabilidades precisas, considerando la fuerza de las sedimentaciones culturales que, a lo largo de los siglos, han plasmado mentalidades e instituciones. Pero si en esto no han faltado, especialmente en determinados contextos históricos, responsabilidades objetivas incluso en no pocos hijos de la Iglesia, lo siento sinceramente.

Que este sentimiento se convierta para toda la Iglesia en un compromiso de renovada fidelidad a la inspiración evangélica, que precisamente sobre el tema de la liberación de la mujer de toda forma de abuso y de dominio tiene un mensaje de perenne actualidad, el cual brota de la actitud misma de Cristo. El, superando las normas vigentes en la cultura de su tiempo, tuvo en relación con las mujeres una actitud de apertura, de respeto, de acogida y de ternura.

De este modo honraba en la mujer la dignidad que tiene desde siempre, en el proyecto y en el amor de Dios.

miércoles, 8 de marzo de 2017

MIS ORACIONES POR USTEDES


La Iglesia, da gracias por todas las mujeres y por cada una: por las madres, las esposas; por las mujeres dedicadas a tantos y tantos seres humanos que esperan el amor gratuito de otra persona; por las mujeres que velan por el ser humano en la familia, la cual es el signo fundamental de la comunidad humana; por las mujeres que trabajan profesionalmente, mujeres cargadas a veces con una gran responsabilidad social; por las mujeres «perfectas» y por las mujeres «débiles».

Por todas ellas, tal como salieron del corazón de Dios en toda la belleza y riqueza de su femineidad, tal como han sido abrazadas por su amor eterno; tal como, junto con los hombres, peregrinan en esta tierra que es «la patria» de la familia humana, que a veces se transforma en «un valle de lágrimas». Tal como asumen, juntamente con el hombre, la responsabilidad común por el destino de la humanidad, en las necesidades de cada día y según aquel destino definitivo que los seres humanos tienen en Dios mismo, en el seno de la Trinidad inefable. Mulieris Dignitatem.

domingo, 8 de marzo de 2015

A TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO; DIOS LAS BENDIGA


En este día muy especial para todas las mujeres, manifestamos nuestro respeto y nuestra gratitud a Dios por todas ustedes. Y en este día quisiera recordar lo que dice la Iglesia de ustedes; “De esta manera «la plenitud de los tiempos» manifiesta la dignidad extraordinaria de la «mujer».

Esta dignidad consiste, por una parte, en la elevación sobrenatural a la unión con Dios en Jesucristo, que determina la finalidad tan profunda de la existencia de cada hombre tanto sobre la tierra como en la eternidad. Desde este punto de vista, la «mujer» es la representante y arquetipo de todo el género humano, es decir, representa aquella humanidad que es propia de todos los seres humanos, ya sean hombres o mujeres.
 Por otra parte, el acontecimiento de Nazaret pone en evidencia un modo de unión con el Dios vivo, que es propio sólo de la «mujer», de María, esto es, la unión entre madre e hijo. En efecto, la Virgen de Nazaret se convierte en la Madre de Dios. 

Con este texto quiero saludar y felicitar a mi querida madre en su día, gracias por todo mamá, te quiero mucho.

miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Y EL DERECHO DE LOS GUATEMALTECOS?


Descanse en paz las tortillas, el atol de elote, los frijolitos y todos los alimentos que un día fueron naturales en Guatemala.

Recientemente los Diputados de Guatemala aprobaron la " Ley de Protección de Obtenciones Vegetales", dicha ley fue denominada “Ley Monsanto” y garantiza la exclusividad de derechos de propiedad intelectual aplicada a semillas.

Concede las patentes a personas individuales o jurídicas nacionales e internacionales, de cualquier país miembro de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), las cuales podrán apropiarse del patrimonio genético tangible e intangible.

“Esta norma viola los artículos de la Constitución referentes a la Protección a la Persona, Identidad Cultural, Patrimonio Natural, Derecho a la Salud, los principios del Régimen Económico y Social, además de las obligaciones del Estado para proteger a los consumidores. Esto quiere decir que al final tendríamos que comprar nuestras propias semillas y no se podría sembrar sin previo permiso de Monsanto”.

Pueblo de Guatemala; reflexionemos ante esta realidad y muchas otras, nos están privando de todos los recursos naturales que nos queda. Que unos cuantos no nos oprimen de esta manera. Leer artículo completo clic aquí.

martes, 16 de julio de 2013

PASTORAL FAMILIAR

P. Juan explicando

Hoy en nuestro decanato tuvimos la oportunidad de dialogar un poco sobre la cuestión de la pastoral familiar, un tema que actualmente le preocupa a la Iglesia, el padre Juan Turuy nos explicaba la importancia de la familia en la sociedad pero que poco a poco va degradando. Veamos algunos puntos que nos pueden ayudar a entender mejor a la familia.  

Aristóteles y Santo Tomás de Aquino dicen que la familia es “la comunidad instituida por la naturaleza para el cuidado de las necesidades de la vida cotidiana”.

La familia provee: comida, entretenimiento, educación.  Todo aquello que es necesario, corporal y espiritualmente, para la vida cotidiana, podemos designarlos, en conjunto, bajo el término de “educación familiar”.
La educación familiar se expresa al exterior en las diversas formas del trato de los miembros de la familia entre sí, en su disposición para la ayuda mutua en la vida cotidiana, en el desprendimiento del amor de unos con otros, etc.


La educación familiar encuentra una fuerte protección en los usos y costumbres, en los que una parte de la educación familiar de un pueblo toma la forma de una firme tradición. La generación actual alimenta su educación familiar en los usos y costumbres, al mismo tiempo que puede actuar creadoramente en la educación familiar de la generación venidera, con tal de que ella misma posea una educación familiar viva.  Por lo general, los usos y costumbres están en íntima unión con la religión, que es a su vez una parte esencial de la educación familiar, e incluso un fundamento imprescindible para la realización de sus valores esenciales.

P. Abelardo y P. Daniel

GRACIAS PADRE JUAN POR EL ESFUERZO DE PREPARAR EL TEMA. Y A TODOS LOS DE LA PASTORAL FAMILIAR, DIOS LES BENDIGA.

viernes, 10 de mayo de 2013

LA DIGNIDAD DE LA MUJER



La dignidad de la mujer y su vocación, ha asumido en estos últimos años una importancia muy particular. Esto lo demuestran, entre otras cosas, las intervenciones del Magisterio de la Iglesia, «ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga».

«En el cristianismo, más que en cualquier otra religión, la mujer tiene desde los orígenes un estatuto especial de dignidad, del cual el Nuevo Testamento da testimonio en no pocos de sus importantes aspectos; es evidente que la mujer está llamada a formar parte de la estructura viva y operante del Cristianismo de un modo tan prominente que acaso no se hayan todavía puesto en evidencia todas sus virtualidades».

La Iglesia, da gracias por todas las mujeres y por cada una: por las madres, las esposas; por las mujeres dedicadas a tantos y tantos seres humanos que esperan el amor gratuito de otra persona; por las mujeres que velan por el ser humano en la familia, la cual es el signo fundamental de la comunidad humana; por las mujeres que trabajan profesionalmente, mujeres cargadas a veces con una gran responsabilidad social; por las mujeres «perfectas» y por las mujeres «débiles».

Por todas ellas, tal como salieron del corazón de Dios en toda la belleza y riqueza de su femineidad, tal como han sido abrazadas por su amor eterno; tal como, junto con los hombres, peregrinan en esta tierra que es «la patria» de la familia humana, que a veces se transforma en «un valle de lágrimas». Tal como asumen, juntamente con el hombre, la responsabilidad común por el destino de la humanidad, en las necesidades de cada día y según aquel destino definitivo que los seres humanos tienen en Dios mismo, en el seno de la Trinidad inefable. Mulieris Dignitatem.



A todas las madres guatemaltecas y del mundo entero, les deseamos un feliz día y gracias por decir sí a la vida de otro ser humano.