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sábado, 16 de abril de 2022

Burger King se burla de la Semana Santa con anuncios blasfemos



La cadena de comida rápida Burger King se burló de la Semana Santa 2022 con un anuncio blasfemo en el que usa las palabras de Jesús para promocionar una hamburguesa sin carne. 

En su anuncio, colocado en vallas publicitarias en España, Burger King publica: “Tomad y comed todos de él. Que no lleva carne. 100% vegetariano. 100% sabor. Big King Vegetal”. 

En otro anuncio de la campaña se lee "Carne de mi carne", con la palabra “carne” tachada, y reemplazada con “vegetal”.



Algunas reacciones ante estas publicidades: 

Hola @burgerking_es! Sólo paso por aquí para deciros que, debido a vuestra campaña ofensiva contra el cristianismo, aconsejo a mis 35.000 seguidores que no vuelvan a ir nunca a un establecimiento vuestro. A ver si así aprendemos a respetar. #BoicotBurgerKing #BoicotBurguerKing 

Hola @burgerking_es Debido a vuestra campaña ofensiva contra la Eucaristía, aconsejo a mis más de 46.000 seguidores que no vuelvan a ir nunca a un establecimiento vuestro. A ver si así aprendemos a respetar. #BoicotBurgerKing 

Fuente: Aciprensa

 

lunes, 21 de marzo de 2022

CANCIÓN CONTRA EL ABORTO: “TE LLAMO MAMÁ, AUNQUE A MI MUERTE LE LLAMES LIBERTAD”



Conmovedor mensaje del cantautor colombiano Felipe Gómez que se ha convertido en himno provida en tiempos donde Colombia despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación.

“Aunque tú cierres mis ojos, y no me dejes hablar. Aunque no lata mi vida, no te dejaré de amar. Aunque mis pasos tú frenes y no me escuches llorar. Aunque te sientas esclava y sea mi muerte libertad”. 

Después de la despenalización del aborto hasta la semana 24 de embarazo, las voces contra este crimen resuenan con más fuerza en el país. 

Te llamo mamá es un tema musical que Felipe Gómez, predicador y cantautor colombiano, creó luego de una charla en un colegio católico tradicional, durante la cual una estudiante se le acercó y le dijo que Dios a ella no la podía perdonar. “¿De qué necesitas ser perdonada?”, le preguntó. 

“De seis abortos. Mi novio es médico y cada vez que he quedado embarazada él me ha ayudado a abortar”, le dijo. “¡Por Dios! Seis y era apenas una niña. Su testimonio, triste y desgarrador, me motivó a hacer esa primera canción sobre el tema”. Finalizó Felipe. 

Como este testimonio existen muchos más en el mundo entero, debemos de ayudar a las personas antes esta situación y no condenarlas. 

 

Spotify

Fuente; Aleteia

lunes, 25 de octubre de 2021

NO HE VENIDO A LLAMAR A JUSTOS, SINO A PECADORES. Mateo 9, 9-13

Santo Domingo de Guzmán


Cristo no vino a llamar a los santos, sino a hacer santos a los débiles, a los torpes y a los pecadores. Por eso los santos no son solo modelos imitables de santidad, sino recordatorios del poder de la gracia de Dios, mayor que cualquier defecto humano.

No pocos santos tuvieron que luchar contra tentaciones muy similares a las que sufrimos hoy. Para ejemplificarlo, Goodier acude a la historia de un mercenario adicto al juego, de un adolescente repudiado por los suyos, de una mujer noble de mala reputación y un noble misionero que ve fracasar muchos de sus esfuerzos, un capellán real que escapa de la horca, un hereje hedonista y mujeriego que llegará a ser uno de los más grandes teólogos de la Iglesia católica, y otras almas imperfectas que se ven perfeccionadas por el dolor y la enfermedad.

Porque no hay nadie tan pecador que no pueda encontrar un pecador mayor entre los santos.

Libro: Santos para pecadores: Nueve almas fortalecidas por Dios 
Alban Goodier

jueves, 6 de julio de 2017

EL ALCOHOLISMO ¿ES MALO?


El alcohol, desde el punto de vista bíblico, no es malo en sí mismo, sino el uso que le demos. El alcohol procede de vegetales, de plantas, seres vivos creados por Dios. No es malo de por sí lo que Dios ha creado, sí puede serlo el mal uso que hagamos seres pecaminosos y tan tendentes a equivocarnos como somos los hombres.

¿Nos advierte la Biblia frente al alcohol? Indudablemente:

Proverbios 20:1: “El vino lleva a la insolencia, y la bebida embriagante al escándalo; ¡nadie bajo sus efectos se comporta sabiamente!”

Proverbios 21:17: “El que ama el placer se quedará en la pobreza; el que ama el vino y los perfumes jamás será rico”.

Proverbios 23:20: “No te juntes con los que beben mucho vino, ni con los que se hartan de carne, pues borrachos y glotones, por su indolencia, acaban harapientos y en la pobreza”.

1 Corintios 6:10: “Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”.

Efesios 5:18: “No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu”.

1 Timoteo 3:8: “Los diáconos, igualmente, deben ser honorables, sinceros, no amigos del mucho vino ni codiciosos de las ganancias mal habidas”.

Tito 1:7: “El obispo tiene a su cargo la obra de Dios, y por lo tanto debe ser intachable: no arrogante, ni iracundo, ni borracho, ni violento, ni codicioso de ganancias mal habidas”.

Tito 2:3: “A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino. Deben enseñar lo bueno”.

En Deuteronomio 21 se establecía como castigo, en la nación de Israel, la muerte para el hijo que fuera rebelde contumaz y borracho (¿se imaginan eso hoy con los botelloneros actuales? ¡La población juvenil acabaría casi diezmada!).

“Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá”.

viernes, 17 de marzo de 2017

VENDIDO AL PECADO


  “Vendido al pecado”

El hombre caído no pertenece a Dios, sino al diablo y a la muerte. Su estado se describe en las siguientes palabras: “Soy carnal, vendido al pecado” (Romanos 7.14). Como Esaú, que por una sola porción de guisado vendió su primogenitura, así el pobre pecador vende su alma por un solo “pedazo de carne” por medio del cual el diablo lo tienta. Al ser vendido al pecado entonces el pecador está sin recurso. Ahora él está condenado a vivir en el mundo sin la vida de Dios, miserable, desamparado y sin Dios a menos que aplique la gracia adquirido por Jesús en su muerte en la Cruz, a través de los sacramentos.

jueves, 23 de febrero de 2017

EL ESCÁNDALO

Una piedra de molino

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría colgar una piedra de molino en el cuello y ser arrojado en el mar. 

“Pero, ¿qué cosa es el escándalo? El escándalo es decir una cosa y hacer otra; es la doble vida, la doble vida. La doble en todo: yo soy muy católico, yo voy siempre a Misa, pertenezco a esta asociación y a esta otra; pero mi vida no es cristiana, no pago lo justo a mis empleados, exploto a la gente, soy sucio en los negocios, hago blanqueo de dinero… doble vida. Y tantos católicos son así. Y escandalizan. Cuántas veces hemos oído  – todos nosotros, en el barrio y en otras partes  – ‘pero, para ser católico como aquel, es mejor ser ateo’. Ese es el escándalo. Te destruye. Te derriba. Y esto sucede todos los días. Basta ver el telediario o leer los periódicos. En los periódicos hay tantos escándalos, y también está la gran publicidad de los escándalos. Y con los escándalos se destruye”. Papa Francisco.

sábado, 13 de febrero de 2016

"NUESTRA VIDA NO PUEDE VERSE LIBRE DE TENTACIONES", SAN AGUSTÍN


Hay en nosotros impulsos perversos que el Diablo aprovecha para excitarlos: la comodidad, la sensualidad, la codicia, la envidia, que desata la lengua y vierte en los demás el veneno de la crítica, la agresividad y el deseo inmoderado de imponernos a los demás... Todo un elenco de malicia que dañan a quienes nos rodean y también a nosotros mismos.

Como suele decirse, sentir estas perversiones no debe desorientarnos o desanimarnos, lo que hemos de procurar, con la ayuda de Dios, es no consentirlas. Es más, las tentaciones desempeñan un importante papel en la madurez que el cristiano está llamado a alcanzar.

“Nuestra vida, enseña S. Agustín, no puede verse libre de tentaciones; pues nuestro progreso se realiza por medio de la tentación y nadie puede conocerse a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni puede vencer si no ha luchado”. “Dichoso el varón que soporta la tentación porque, probado, recibirá la corona de la vida que el Señor prometió” (Sant 1,12).

El tentador busca apartar a Jesús del proyecto del Padre, o sea, de la senda del sacrificio, del amor que se ofrece a sí mismo en expiación, para hacerle seguir un camino fácil, de éxito y de poder. Jesús rechaza decididamente todas estas tentaciones y ratifica la firme voluntad de seguir la senda establecida por el Padre, sin compromiso alguno con el pecado y con la lógica del mundo. Mirad bien cómo responde Jesús.

Él no dialoga con Satanás, como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús sabe bien que con Satanás no se puede dialogar, porque es muy astuto. Por ello, Jesús, en lugar de dialogar como había hecho Eva, elige refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra. Acordémonos de esto: en el momento de la tentación, de nuestras tentaciones, nada de diálogo con Satanás, sino siempre defendidos por la Palabra de Dios. Y esto nos salvará.

jueves, 23 de julio de 2015

¿ES IMPERDONABLE TUS PECADOS?


La astucia del demonio será lo siguiente; “antes del pecado, el demonio nos asegura que no tiene consecuencia nuestros actos. Pero después del pecado, nos convence de que es imperdonable nuestra acción”.

La misericordia de Dios será más grande que esta astucia, solo necesitamos fe y confianza en Él.

viernes, 10 de julio de 2015

EL PECADO ES COMO LA TARJETA DE CRÉDITO


Como persona humana herida por el pecado original, se nos presente la tentación frecuentemente pero no nos engañemos, debemos intentar de recordar las consecuencias eternas del pecado, más que la satisfacción inmediata y aparente que éste nos pueda dar. Recuerda que le pecado es como la tarjeta de crédito. 

jueves, 12 de marzo de 2015

NO ENCUENTRO A UN SACERDOTE


De todas las excusas para no confesarnos yo considero que este es el último. “No encuentro un padre”. Los sacerdotes no son una raza en extinción, hay miles de ellos. En el último de los casos, en la sección amarilla busca el teléfono de tu parroquia; si ignoras el nombre, busca por la diócesis, así será más sencillo. De este modo podrás saber, en tres minutos como máximo, el nombre de un padre con el que te puedes confesar, e incluso concertar una cita para que no tengas que esperar.

sábado, 7 de marzo de 2015

¿Y SI EL CONFESOR PIENSA MAL DE MI?


El sacerdote está para perdonar. Si pensara mal, sería un problema suyo del que tendría que confesarse. De hecho, siempre tiende a pensar bien: valora tu fe (sabe que si estás ahí contando tus pecados, no es por él, sino porque crees que él representa a Dios), tu sinceridad, tus ganas de mejorar, etc.

Supongo que te darás cuenta de que sentarse a escuchar pecados, gratuitamente -sin ganar un centavo-, durante horas, si no se hace por amor a las almas, de nada sirve. De ahí que, si te dedica tiempo, te escucha con atención, es porque quiere ayudarte y le importas. Aunque no te conozca te valora lo suficiente como para querer ayudarte a ir al Cielo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

EL PECADO Y EL PECADOR


Una técnica importante para aprender a perdonar es acostumbrarse a distinguir entre el error y el que ha errado, entre la acción realizada y la persona que realizó esa acción, entre el “pecado” y el “pecador”. Y lo importante es hacer esta distinción no sólo con la mente, sino también con el corazón.

Una cosa es la infidelidad, la injusticia, la maldad. No hay que tergiversar las cosas, sino que es necesario llamarlas por su nombre. Esas acciones están mal, y uno tiene que tener una actitud firme y fuerte de rechazo ante ese tipo de acciones. Es lo que se llama el “odio al pecado”.

Pero por otro lado está la persona que realizó esa acción, y con esa persona uno mismo debería ser compasivo y misericordioso, y estar dispuesto a perdonar… Eso es lo que Dios hace conmigo: distingue perfectamente entre la acción que yo realicé y yo mismo. Y me ama entrañablemente, así como soy. Es lo que se llama el “amor al pecador”.

Fuente; Catholic.net

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿CUÁLES SON LOS PECADOS QUE CLAMAN AL CIELO?

Gracias a la pregunta de un amigo, me motivó a investigar y refrescar la memoria. Muchas veces lo hemos escuchado pero le restamos importancia, veamos en que consiste:

 ¿Cuáles son los pecados que claman al cielo?
 1. El homicidio voluntario
2. El pecado impuro contra el orden de la naturaleza
3. La opresión del pobre
4. La defraudación o retención injusta del jornal, del trabajador.

¿Por qué se dice que estos pecados claman al cielo? 
Se dice que estos pecados claman al cielo porque lo encontramos en la Sagrada escritura, y porque su iniquidad es tan grave y manifiesta que provoca a Dios a castigarlos con los más severos castigos.


Claman al cielo: la sangre de Abel (cf Gn 4, 10); el pecado de los sodomitas (cf Gn 18, 20; 19, 13); el clamor del pueblo oprimido en Egipto (cf Ex 3, 7-10); el lamento del extranjero, de la viuda y el huérfano (cf Ex 22, 20-22); la injusticia para con el asalariado (cf Dt 24, 14-15; Jc 5, 4).

La muerte de Abel

jueves, 16 de octubre de 2014

PECAR ES MORIR

"Pecar es morir. Es la única muerte. Sin pecado la muerte es vida, es comienzo de la verdadera vida; pero con pecado el que vive muerto está: «No son los muertos los que en la paz descansan de la tumba fría, muertos son los que tienen muerta el alma y viven todavía»".
San Alberto Hurtado, "Morir, meditación sobre el pecado". ¡Vivamos!


fuente: Catholic link

viernes, 5 de septiembre de 2014

LLAMADO EN LA PUREZA


Encontramos un mensaje que hoy se necesita en todas partes del mundo. El ser puro, y mantenerse puro, sólo se logra pagando un precio: el de conocer a Dios y de amarlo lo suficiente para hacer su voluntad.

El Señor siempre nos dará la fuerza que necesitamos para guardar la pureza como algo hermoso para Dios. La pureza es el fruto de la oración. Si los miembros de la familia oran juntos, se mantendrán en unidad y pureza y se amarán los unos a los otros como Dios ama a cada uno de ellos. Un corazón puro es el portador del amor de Dios, y donde hay amor, hay unidad, gozo y paz.

La Madre Teresa de Calcuta
noviembre de 1995

jueves, 17 de julio de 2014

RETO PARA LOS NOVIOS: DÉJATE CONOCER SIN QUITARTE LA ROPA ( I PARTE)

Formarnos para no cometer el error

El verdadero conocimiento de lo que la otra persona es debe conducir al reconocimiento de su valor en sí misma, de su dignidad, de su sacralidad y de ser don para quien ha de constituirse en cónyuge para siempre.

Existen diferentes tipos de conocimiento. Uno de ellos es el que deriva del poder descubrir al otro como alguien semejante a uno mismo y que nos lleva a tratarle del mismo modo como nos gustaría, con dignidad. Este conocimiento intuitivo es el que nos permite  vencer prejuicios raciales, étnicos, culturales, etc.

Sólo posteriormente, este mismo hombre, dice la Sagrada Escritura,  “conoció” a su mujer  Eva la cual quedó embarazada y dio a luz a su hijo Caín (Gn. 4,1). Con esto nos vamos dando cuenta que de “conocer” como reconocer y “conocer” como encontrar hay una diferencia abismal que ha querido ser rellenada por el pensamiento contemporáneo  dándole al término una peligrosa reducción que hace que las relaciones humanas, especialmente las de pareja, vayan al traste por querer saltarse los procesos de interacción personal.


Pensemos en lo siguiente: si una pareja de novios se conceden el equivocado derecho a sostener relaciones sexuales como preámbulo al verdadero conocimiento, corren el peligro de limitar las posibilidades de poder saber realmente ante quien se encuentran; esto porque el sexo, lo he afirmado en otros momentos,  tiene capacidad para devaluar  a la otra persona haciendo que el lente por el que se le mira y evalúa sea el eminentemente erótico-sexual. Dicho de otra manera: al quitarse la ropa sin haberse tomado el tiempo para el reconocimiento de la dignidad propia y ajena, al otro se le cosifica (se le convierte en  una cosa) y se le considera peligrosamente como una fuente de placer y no alguien digno de ser amado por sí mismo. De este modo el sexo se vuelve un fin en sí mismo y se cree que el ejercicio óptimo de la genitalidad es referente exclusivo para la elección esponsal. Texto Orgiginal, Aleteia.org

martes, 8 de abril de 2014

NO SÉ QUE DECIR, NO RECUERDO NADA, DIGO SIEMPRE LO MISMO, ME PARECE QUE HAGO LA LISTA DE LA COMPRA

El que no tenga pecados que tire la primera piedra

El decanato seis de nuestra Diócesis inicia hoy su actividad penitenciaria, siempre será una alegría al encontrar muchos hermanos que se han alejado de su Padre y en este tiempo quieren regresar a casa. Y el padre con gran misericordia les acoge en sus brazos. Para confesarnos bien debemos tener algunas cosas presente.

El primer paso necesario para confesarse bien consiste en reconocernos pecadores y necesitados de la misericordia de Dios. El que se cree  santo y piensa que sólo los demás son pecadores (no sé qué decir) no  se da cuenta de que Jesús invita a todos   a la conversión.

En realidad, la humanidad no está dividida entre pecadores y santos (que no pecan), sino entre los que se dejan perdonar (porque creen en el amor) y los que no se dejan perdonar (porque no creen en el amor). Hay que sentirse necesitados de perdón.

El “no saber que decir” en la Confesión es debido a menudo a que no tenemos meta fija en nuestra vida, vamos adelante como las mariposas sin saber hacia dónde. Hay que mirarse  dentro, saber  qué significa ser  hombres y cristianos, darse cuenta de las situaciones de pecado que  deben evitar para ser fieles al designio del amor de Dios y a la amistad con El.

martes, 4 de marzo de 2014

LOS PECADOS SOCIALES QUE MUCHAS VECES NO LAS CONFESAMOS


Ya estamos a un solo día para dar paso a la Cuaresma, y es muy importante que nos acerquemos al Sacramento del perdón, al lugar donde Dios nos devuelve la vida. Pero para confesarnos bien debemos conocer de cuales debemos de excusarnos, por eso hablaremos el día de hoy sobre los pecados sociales.

El Papa Juan pablo II, hizo la siguiente definición de Pecado social en la exhortación apostólica Reconciliación y penitencia de 1984: Es social todo pecado cometido contra los derechos de la persona humana, comenzando por el derecho a la vida, o contra la integridad física de alguno (…) La Iglesia… sabe y proclama que estos casos de pecado social son el fruto, la acumulación y la concentración de muchos pecados personales.

¿Peca toda la sociedad, o pecan sólo los individuos? Este problema se resuelve si pensamos en los pecados sociales como la acumulación de muchos pecados individuales que generan problemas que trascienden lo individual.

Se trata de pecados muy personales de quien engendra, favorece o explota la iniquidad; de quien, pudiendo hacer algo por evitar, eliminar, o, al menos, limitar determinados males sociales, omite el hacerlo por pereza, miedo y encubrimiento, por complicidad solapada o por indiferencia; … y también de quien pretende eludir la fatiga y el sacrificio, alegando supuestas razones de orden superior. Por lo tanto, las verdaderas responsabilidades son de las personas.” Sin embargo, éstas se ven reflejadas en el ámbito social.

El máximo jerarca de la iglesia del último milenio planteó en su enseñanza respecto del “pecado social” y que sólo lo aplicó a estructuras políticas, económicas o sociales de nuestra convulsionada y materializada sociedad. De estos tipos de pecados no se salva nadie, pues ya sea por acción o por omisión hemos sido participes de los mismos, lo cual quiere decir que ninguno de manera atrevida se atreve a lanzar la primera piedra.


En la Encíclica Reconciliación y Penitencia nos sigue diciendo, que algunos pecados, en particular, constituyen por su objeto mismo, una agresión directa al prójimo. Estos pecados se califican como pecados sociales. “Así se considera como social todo pecado cometido contra la justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona.

sábado, 3 de agosto de 2013

¿DEL DÍA DESPUÉS?

Veneno

(CNNMéxico)

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, publicó este viernes la ley que garantiza que las víctimas de violación reciban atención médica y apoyo psicológico en el sistema de salud público, según un reporte de EFE.

La ley considera como violencia sexual "cualquier forma de actividad no consentida".

Algunos grupos religiosos se oponían a la nueva ley que fue aprobada por unanimidad en el Congreso.

Los centros médicos deberán dar la píldora anticonceptiva o "del día después" hasta 72 horas después del crimen, así como realizar las pruebas del sida a cualquier persona violada, detalló el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

La nueva legislación tenía una fuerte oposición de grupos cristianos que creen que el texto puede incentivar la práctica del aborto por obligar a los hospitales a informar a las víctimas sobre sus derechos.

Queridos lectores; que piensan ustedes al respecto.

sábado, 23 de marzo de 2013

EFECTOS DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA

Efectos de la Confesión

"Si el impío hiciese penitencia de todos los pecados que ha cometido, y observase todos mis preceptos, y obrase según derecho y justicia, tendrá vida verdadera, y no morir eternamente; de todas las maldades que haya cometido, yo no me acordar‚ más" (Ez. 18, 21). 

Es muy triste la condición del alma después del pecado mortal: poseía la gracia sobrenatural y la amistad de Dios; se encaminaba al cielo y tenía el tesoro de los méritos obtenidos por sus obras buenas: todo eso lo ha perdido por el pecado mortal. Sin embargo, mediante la virtud y el sacramento de la penitencia, el alma consigue la absolución de sus pecados, y todo lo que había perdido le es restituido. 

La reconciliación trae al alma un maravilloso caudal de bienes: 

  • Infunde en el alma la gracia santificante (o la aumenta, si ya se poseía), devolviendo la amistad con Dios. 
  • Perdona los pecados, la pena eterna y la temporal (esta última, en todo o en parte). 
  • Restituye las virtudes y los méritos. 
  • Confiere la gracia sacramental específica. 
  • Reconcilia con la Iglesia.

Lo explicaremos detalladamente en qué consistirá cada una de ellas para la próxima entrada.