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martes, 29 de marzo de 2022

¡Que esta Cuaresma Jesús no quede solo!

© el ojo del fotografo


Toda nuestra vida debe ser un encuentro con Cristo No perseguimos una ideología, sino que seguimos a una Persona. Recordando esto, podemos ver a la Cuaresma como el tiempo en que Jesús camina solo en el desierto. La noche en la que Jesús reza solo. El momento en que es prendido, insultado, herido, abandonado. La tarde en la que muere, solo, rezando al Padre: «¿Por qué me has abandonado?».

Entonces, la Cuaresma, la Semana Santa, se nos presentan como el momento en que prestamos nuestra compañía a Jesús. Nos sentamos con Él. Oramos con Él. Ayunamos con Él. Hacemos penitencia con Él. Guardamos silencio con Él.

Es un tiempo para acompañarle. Para no dejarle Solo. Y para darnos cuenta de que, cuando creemos que con esto le hacemos un favor, en realidad es Él el que nos sostiene. El que no abandona. El que a veces se queda solo, para que nosotros nunca lo estemos.

Fuente: Catholic link

miércoles, 2 de marzo de 2022

TENGAN CUIDADO DE NO PRACTICAR SUS OBRAS DE PIEDAD DELANTE DE LOS HOMBRES PARA QUE LOS VEAN

© Thays Orrico


Hoy comenzamos nuestro itinerario hacia la Pascua, y el Evangelio nos recuerda los deberes fundamentales del cristiano, no sólo como preparación hacia un tiempo litúrgico, sino en preparación hacia la Pascua Eterna: 

Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

El cuidado del que nos habla Jesús consiste en vivir conforme a los principios evangélicos, sin olvidar que si nuestra justicia no supera la justicia de los doctores de la ley y de los fariseos, no entraremos en el Reino de los cielos. La justicia nos lleva al amor, manifestado en la limosna y en obras de misericordia: «Cuando des limosna que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha» (Mt 6,3). 

No es que se deban ocultar las obras buenas, sino que no debe pensarse en la alabanza humana al hacerlas, ni desear algún otro bien. En otras palabras, debo dar limosna de tal modo que ni yo tenga la sensación de estar haciendo una cosa buena que merece una recompensa por parte de Dios y elogio por parte de los hombres. 

Benedicto XVI insistía en que socorrer a los necesitados es un deber de justicia, aun antes que un acto de caridad: «La caridad va más allá de la justicia, pero nunca carece de justicia, la cual lleva a dar al otro lo que es "suyo", lo que le corresponde en virtud de su ser y de su obrar». 

No debemos olvidar que no somos propietarios absolutos de los bienes que poseemos, sino administradores. Cristo nos ha enseñado que la auténtica caridad es aquella que no se limita a "dar" la limosna, sino que lleva a "darse" uno mismo, a ofrecerse a Dios como culto espiritual (cf. Rom 12,1). 

Ése sería el verdadero gesto de justicia y caridad cristiana, «y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará» (Mt 6,4). 

martes, 1 de marzo de 2022

LA CUARESMA, UN VIAJE DE RETORNO A DIOS

Foto: Shutterstock


La Cuaresma es el tiempo litúrgico que precede a la Pascua. El Papa Francisco la describe como “un viaje de retorno a Dios”, que comienza el Miércoles de Ceniza y termina con el Tríduo Pascual. 

La Cuaresma es un humilde descenso hacia el interior de nosotros y hacia los demás. Y entender que la salvación no es un ascenso a la gloria, sino un abajarse para amar. Se trata de hacerse pequeños. 

El Papa Francisco dice que los 40 días del tiempo de Cuaresma son como "un éxodo de la esclavitud a la libertad” y recuerda que corresponde a "los 40 años en los que el pueblo de Dios recorrió el desierto para volver a su patria" desde Egipto. 

Nuestro camino de regreso a Dios está bloqueado por nuestros apegos malsanos, frenado por las trampas seductoras de nuestros pecados, por la falsa seguridad del dinero y las apariencias, por la parálisis de nuestros descontentos. Para emprender este viaje, tenemos que desenmascarar estas ilusiones. 

En cuanto a las formas de vivir este tiempo litúrgico, el Evangelio propone tres ámbitos: la limosna, la oración y el ayuno. 

La limosna, la oración y el ayuno nos devuelven a las tres realidades que no se desvanecen. La oración nos reúne con Dios; la caridad, con el prójimo; el ayuno, con nosotros mismos. Dios, el prójimo, mi vida: estas son las realidades que no terminan en la nada. 

El Señor dice que no sólo hay que hacer obras de caridad, rezar y ayunar, sino que hay que hacer todo esto sin fingir, sin hipocresía. ¡Cuántas veces, en cambio, hacemos algo sólo para que nos aprueben, para quedar bien, para nuestro ego! 

Una práctica común entre los católicos es hacer algún sacrificio durante los días de Cuaresma, como renunciar a los dulces. Pero fundamentalmente, como dice el Papa Francisco, este tiempo litúrgico es una oportunidad para responder a la invitación de Dios "a regresar a Él, a redescubrir la alegría de ser amados."

domingo, 9 de abril de 2017

MUCHAS GRACIAS POR ESTAS TOMAS FOTOGRÁFICAS























ACTIVIDADES EN NUESTRA PARROQUIA SANTA ANA



En este Domingo de Ramos cada sacerdote celebró la Santa Misa en distintas comunidades, algunas fotografías que recogen estas actividades.





Fotografías tomadas en el perfil de facebook  Mariita 
En misa de vísperas del Domingo de Ramos







El padre Rubin celebrando en Tonajuyú Buenos Aires


Procesión en San Miguel Morazán

Procesión en Bola de Oro
 

Cuando desde muy pequeño te enseñan amar a Dios