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martes, 17 de mayo de 2022

El precio de la intimidad

© Andrey_popov/shutterstock


Pocos cuidan la intimidad de su ser, con sus heridas y alegrías. Hay una exposición del yo que olvida lo hermosa que es cada persona y el respeto que merece.

«Estamos llegando al fin de una civilización, sin tiempo para reflexionar, en la que se ha impuesto una especie de impudor que nos ha llegado a convencer de que la privacidad no existe». (José Saramago) 

Hace unas décadas, la intimidad presentaba una importancia nítida que defendía con barreras infranqueables el espacio del alma solo dedicado a los más cercanos y de confianza. 

Si preguntamos a nuestros abuelos, nos dirían que ciertas cosas referentes a los problemas o situaciones familiares, personales, de salud, de economía, situaciones difíciles, apenas se dejaban entrever o airear entre gente ajena al círculo de amistad. 

Poco a poco y sin apenas darnos cuenta, hemos cesado de proteger esos espacios para exponerlos a golpes de “likes”, “me gusta”, exclusivas, reality show. Hoy en día, es algo totalmente normal “lavar los trapos sucios” fuera de casa, el espacio público donde los demás, bien sean conocidos, oyentes o seguidores, puedan opinar, comentar, criticar y juzgar. 

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viernes, 11 de marzo de 2022

II PARTE: ¿QUÉ GARANTÍAS TENGO DE QUE MI MATRIMONIO DURE PARA TODA LA VIDA?

© El ojo del Fotógrafo


Algo que está en nuestro control 

En segundo lugar, es cierto que el matrimonio tiene una cuota de «salto al vacío». Es decir, uno se compromete a estar con la otra persona y a renovar esa elección todos los días; sin embargo, uno no sabe realmente en qué consiste la vida matrimonial hasta que la vive. 

En el matrimonio se van a presentar una gran serie de situaciones que uno no va a poder controlar, e incluso algunas ni siquiera anticipar. Esto puede generar una cierta incertidumbre, y hasta un cierto temor. Pero es importante tener en cuenta que aquellas cosas que pueden poner en peligro el matrimonio son aquellas que sí están en el control de ambos. 

En la salud y en la enfermedad 

Puede que venga una enfermedad, un accidente, períodos en los que alguno no tenga trabajo, etc. Pero no son estas cosas en las que debilitan el matrimonio, sino la actitud que ambos deliberada y conscientemente asumen frente a ellas. 

Por ejemplo, la enfermedad de un hijo es sin duda una prueba durísima para la pareja. Pero esta prueba puede ser afrontada juntos, lo cual fortalecerá la relación, o puede ser asumida un tanto en solitario más por alguno de los cónyuges, con lo cual seguramente llegue a ser motivo de conflicto en la pareja. 

Pero incluso en este caso el conflicto se genera no por esa enfermedad, la cual escapa al control de ambos, sino por la actitud que ambos, de manera deliberada, asumen frente a ella. Y esto es algo que sí está en su control. 

Nadie dice que el matrimonio sea una eterna luna de miel. De hecho, no lo es. Y por eso resulta muy inspirador el testimonio de jóvenes y adultos que asumen con valor el desafío de embarcarse en esta aventura, y trabajar todos los días como un equipo para sacar adelante su amor.

 Fuente: Catholic Link

jueves, 10 de marzo de 2022

¿QUÉ GARANTÍAS TENGO DE QUE MI MATRIMONIO DURE PARA TODA LA VIDA?

© El ojo del Fotógrafo


Para muchos el matrimonio es causa de ilusión, pero puede ser también causa de preocupación, incluso de cierto temor. Viendo en la actualidad tantas parejas que se casan y al poco tiempo se separan, uno podría preguntarse: ¿Qué garantías tengo de que esto no me ocurra también a mí? ¿Es posible realmente asumir un compromiso como el matrimonio, que es para toda la vida? 

Frente a esto, sería un error pensar que, para que el matrimonio no se acabe rápido, el mutuo «sí» que la pareja se da en el momento de la celebración tiene que ser lo suficientemente potente e intenso para que sus efectos duren toda la vida. Sería un error, pues una pareja difícilmente permanecerá junta si busca sostener su matrimonio únicamente en atención a un compromiso hecho en el pasado. 

Para aclarar esta idea, me gustaría plantear dos aspectos de lo que implica el compromiso de estar con la otra persona toda la vida. 

Una decisión que se renueva todos los días 

En el matrimonio, uno elige a la otra persona, asumiendo un compromiso definitivo con ella. Pero en realidad, cuando uno se compromete a estar con la otra persona hasta la muerte, se está comprometiendo a renovar esa elección que hace el día de su matrimonio todos los días. 

Es decir, el compromiso hecho para toda la vida no está llamado a vivirse como una pesada cadena que uno tiene que llevar agónicamente. Todo lo contrario, se trata de un compromiso que ayuda a ambos a vivir en el matrimonio con la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, ambos se van a volver a elegir. Nótese como, en la medida que elegirse, es algo que sí está en control de cada uno. Es un compromiso que realmente está en poder de ambos mantener. 

Los esposos están llamados a elegirse todos los días renovando cada día el amor que los une. A eso se comprometen al prometerse un amor para toda la vida. Y este compromiso permite experimentar esa paz que viene del hecho de saber que «aquí es», que «mi lugar es aquí, junto a la otra persona», y eso los ayuda a ambos a vivir el matrimonio con una mayor libertad. Por el contrario, el matrimonio empieza a estar en peligro el día que cada uno se despierta y deja de elegir nuevamente a la otra persona. 

Próximamente segunda parte...

miércoles, 2 de marzo de 2022

AQUÍ TE EXPLICO QUE ES EL NOVIAZGO.



La preparación a una olimpiada es una tarea dura para los atletas. Indudablemente, sin preparación, no hay éxito personal. 

Esto que parece tan obvio, no se vive en otras facetas más personales como, por ejemplo, en el noviazgo, que es o debería ser, la preparación del matrimonio. 

Los fracasos matrimoniales, que con frecuencia vemos en nuestra sociedad, son en muchos casos consecuencia de que no se está viviendo el noviazgo correctamente. Se vive otra cosa, pero el noviazgo, que debe ser un tiempo en el que se va conociendo a la otra persona, para saber si puedo compartir mi vida con esta persona.

Desde un punto de vista afectivo, se podría decir, que un noviazgo tiene cuatro partes: el deseo, la atracción, el enamoramiento y el amor. 

Al principio, existe un deseo de estar con la otra persona, se pasa bien, el tiempo va muy deprisa, su presencia nos ilusiona. Unido al deseo de estar juntos, aparece una fase de atracción física, que hace que todo sea muy bonito y atrayente. Existe un desborde emocional. 

Estas dos fases que no tienen solución de continuidad concluyen de forma habitual, en un enamoramiento, donde todo lo del otro parece bien. Lo que hace y lo que dice. Se está como en una nube. La presencia continuada que uno tiene de la otra persona, aunque no esté con ella, es tremendamente atractiva. Se confunde con el amor muchas veces. 

Nos creemos que queremos mucho, pero la realidad es que el amor todavía no ha aparecido. Es un buen comienzo para querer, además de afectos, emociones implica querer el bien del otro, citando la definición de amistad de Aristóteles. Lo mejor para el otro como persona. 

El amor implica que, con frecuencia, me voy a tener que esforzar para amar, ya no viene solo en forma de sentimiento, como ocurría anteriormente. Cuando uno va siendo consciente de ello, se está empezando a querer. Se empieza a ver que la otra persona tiene defectos, hace cosas que me molestan. Se está bajando de la nube, estar con ella, algunas veces, puede no apetecerme. Me exige cosas que no quiero dar, no quiere darme cosas que me gustaría que me diera. 

Está uno empezando a darse cuenta que el amor es exigente exige sacrificios en muchas ocasiones. Se va al cine cuando no me apetece y no se va al futbol cuando me gustaría. Empieza la lucha por querer. Los sentimientos han bajado a un estado de normalidad. El deseo, la atracción y el enamoramiento se hacen más maduros. 

Es el momento de darse cuenta si es la persona que se buscaba para compartir la vida. Si no lo es, habrá que dejarla, aunque el apego no haya desaparecido y dejarla sea costoso. 

Si, en medio del deseo, atracción y enamoramiento se han tenido relación sexuales, entonces cuesta mucho más, sobre todo a la mujer. En una relación sexual la mujer entrega el corazón antes que el cuerpo. De ahí la dificultad. A pesar de ello, si no es lo que iba buscando, hay que dejar a esa persona.  Para eso esta el noviazgo, para buscar a la persona idónea con quien quiero compartir mi vida. 

La conciencia de que se debería no haber tenido sexo, aparece en muchas ocasiones. Lo cual es una manifestación de que se está junto únicamente por el sexo. Puesto que, si desaparece, es posible que se termine el noviazgo. Es síntoma de que esa relación estaba unida solo por el sexo, si eso ocurriese. O sea, no es una relación de noviazgo, sino de amantes a los cuales los une el sexo. 

Es una de las grandes dificultades que tiene el confundir los sentimientos, con el amor. Lógicamente, el noviazgo hubiera sido más libre. Y si al final hay matrimonio, menos peligroso. 

Por otra parte, visto desde un punto de vista más racional, que lógicamente se va a entremezclar con el emocional, las fases del noviazgo se podría decir que son: coherencia, confianza y compromiso. 

La primera nos indica que hay que conocer al otro, ver lo que dice creer y cómo lo vive. Es decir, si es una persona coherente, si los valores que defiende, los vive. Una persona puede decir muchas cosas, pero lo importante es lo que hace. Somos lo que hacemos. 

No debemos confundir, opiniones y creencias. Una opinión es algo que yo sostengo; yo creo que tal actor es mejor que ese otro. Las creencias son aquello que me sostiene a mí. Esto es lo que tenemos que comprobar. 

Si los valores que se van viendo que vive el otro, son los que se buscan en la persona con la que gustaría compartir la vida, se va generando una confianza que se acrecienta con el tiempo y, antes o después, genera compromiso. 

Estas fases del noviazgo, en muchos casos, no se están viviendo. En el momento que se cree que se está queriendo porque hay una cierta atracción y un deseo de estar con el otro, se tienen relaciones sexuales y el ritmo de tiempo no es el que sería conveniente. 

Antes de que se haya comprobado la coherencia del otro, al tener sexo, se genera un compromiso que hace imposible que la relación se desarrolle con el ritmo y la libertad requerida. Falta libertad. Hay compromiso cuando no debería haberlo. 

He visto parejas rotas, debido al desorden que el sexo mete en una relación de noviazgo que, probablemente, hubieran terminado en un buen matrimonio.




lunes, 28 de febrero de 2022

¿POR QUÉ EL ANILLO DE MATRIMONIO VA EN EL DEDO ANULAR?

Así lo explica el padre Francisco Javier “Patxi” Bronchalo, sacerdote de la diócesis española de Getafe. 

El sacerdote explicó que ese dedo sirve “para que los esposos lleven los anillos que se entregan el día de la Boda. ¿Y por qué en este dedo? ¡Porque es el dedo débil! Ni siquiera puede levantarse solo. De hecho ‘anular’ tiene que ver etimológicamente con ‘anulado’. 

En este sentido, destacó que “los anillos de Matrimonio se ponen en ese dedo para que no se les olvide a los esposos que es en la debilidad donde más necesitan amarse. Ahí es donde todos necesitamos que nos quieran”. 

“Quien nos quiera poco -continúa el sacerdote- nos querrá solo por lo positivo: por ser fuertes, simpáticos y generosos. ¿Pero quien nos quiere por nuestras miserias, por nuestras debilidades, por nuestros defectos? Solo quien nos quiera de verdad”. 

El Matrimonio es para toda la vida, por eso es muy serio. Quererse toda la vida requiere aprender a amar al otro en la debilidad. ¿Recuerdan las palabras que pronunciaron ante el sacerdote en el momento del consentimiento? Les recuerdo: “Yo, N, te recibo a ti, N, como esposo/a y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida”. 

Amar es aprender a recibir al otro y aprender a entregarse para que el otro te reciba. En la fortaleza y en la debilidad. Cuando esto se da las cosas van bien. Cuando una parte falle la cosa se complica. Necesitamos profundizar cada vez más y madurar la forma de amarnos. 

“El Matrimonio es una Alianza para siempre, en lo próspero y en lo adverso. ¿Sabes el nombre que se le da a los anillos de boda? Exacto. Alianzas”, destacó. 

Me gusta decir a los esposos que cuando tengan una dificultad y les cueste quererse se miren el anillo. Y que cuando haya un problema se pidan perdón y además se besen mutuamente el dedo anular con el anillo en señal de veneración y amor. 

La debilidad propia nos va a acompañar toda la vida. Nuestra condición humana es débil, esto requiere aceptación. Por eso se pide la bendición de Dios con el Matrimonio, Dios no nos quiere por fuertes, nos quiere por débiles, tampoco vale excusarse en que se es débil para no cambiar. Cambiar y convertirse de lo negativo es un signo de amor al otro. 

Fuente: ChurchPop

miércoles, 23 de febrero de 2022

¿CUÁLES SON LOS 3 INGREDIENTES DEL AMOR VERDADERO?

Para cuidar el amor en el matrimonio hay una regla de oro que se compone de tres elementos:

1 ATRACCIÓN

La otra persona se presenta como un bien para mí, como una realidad que se manifiesta de manera positiva, alegre y atrayente para mí. Trabajar ese amor a través de la atracción supone cuidar no sólo el aspecto y la presencia física, sino los detalles de cariño, los detalles de humor, introducir rutinas de afecto y evitar la monotonía. 

Pedir cariño cuando lo necesitemos (pero sin exigirlo) y dar afecto, con palabras, con gestos (cada matrimonio tendrá sus códigos). Decir ‘te quiero’. 

Ser capaz de descubrir cada día algo positivo del otro (tratando, por ejemplo, de mirarle como si fuese la primera vez que le vemos, valorar lo que hace, por pequeño que parezca, redescubrir al otro/a) y darse a la otra persona de manera incondicional. Saber ver que el otro/a es bueno para mí y me hace ser mejor, es ejercitar la confianza en el matrimonio. 

2 DESEO 

Entendido no como un deseo de posesión o de mero deseo sexual, sino descubrir a la otra persona como una bien necesario para mí, que me hace mejor como persona. Para ello, habrá que cultivar el dar y recibir cariño, buscar y cuidar los tiempos de intimidad en pareja y los tiempos de relación con otras personas, encontrando un equilibrio maduro. 

Saber pedir perdón y perdonar. Ser agradecido, anhelar y aprender a querer bien al otro. 

3 QUERENCIA 

Se refiere a desear el bien del otro y actuar con ese fin. En la medida en que vamos poniéndolo en práctica, vamos invirtiendo en esta relación, transformándose en un querer recíproco en el que ya no somos tú o yo, somos nosotros. 

El amor supone siempre dedicación y donación al otro, tiempo, compromiso con el otro, con el nosotros. En la carta de San Pablo a los Corintios tenemos todos los ingredientes del amor verdadero: 

«El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no hace alarde, no es arrogante, y no obra con dureza, no busca su propio interés, no se irrita, y no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, y todo lo espera, y todo lo soporta» (1 Co 13,4-7) 


lunes, 14 de febrero de 2022

Y TÚ ¿QUÉ TIPO DE AMANTE ERES?

Shutterstock

Una hermosa propuesta que SoyAmante.org ha lanzado este año con motivo de la fiesta de San Valentín (2022), presentando a través de un nuevo video la invitación a seguir hablando sobre el amor para que éste se contagie llegando a todos los rincones del mundo. 

La idea es que a través de un mayor conocimiento sobre el amor y las reflexiones que parten de él, las relaciones románticas sean una búsqueda genuina de una unión llena de verdad y virtudes, capaz de llevarnos a la felicidad verdadera y convertirnos en auténticos amantes. 

Este es el nuevo video que ya ha superado las 100 millones de visualizaciones acumuladas en los diferentes canales de Facebook, Youtube e Instagram, tiene como eje central hacer llegar de manera visible y creativa aquellas claves que apuntan a dar respuesta a una misma pregunta: ¿cuál es el significado verdadero de la palabra “amante”?  

Ver video:



Ser «amante» es… 

Amante es alguien que es fiel
El amor se basa en una relación de respeto, lealtad y compromiso que se expresan a través del tiempo. Cuando ese amor se va reafirmando con el paso de los años, la ilusión aumenta y la novedad llega. La constancia de atravesar las diferentes etapas del amor va entrelazando una unión auténtica que se hace fuerte. 

Amante es alguien que conoce el valor de la espera
El amor es paciente. Vivir momentos de espera por amor es lo que permite dar lo mejor de uno a la persona correcta y en el tiempo adecuado con libertad, abrirse a un conocimiento mutuo donde no hay límites. Existe una mayor plenitud cuando la unión con otro no es solo física sino que hay un mundo emocional y espiritual compartido, una base sólida para hacer crecer un amor más completo. 

Amante no es solo alguien que está enamorado, sino que decide amar
El amor es una decisión, un acto voluntario que busca el bien de la otra persona. Después de haber resistido a los primeros impulsos del enamoramiento, la persona que sigue amando ha madurado esos sentimientos y es capaz de vivir con otro un proyecto común. 

Amante es alguien que se quiere a sí mismo con una sana autoestima
El amor empieza primero por vivirlo uno mismo. Descubrir la propia belleza sin seguir estereotipos sociales o compararse con los demás, es lo que hace que uno pueda reconocer todo lo que tiene para ofrecer y lo que busca en la vida. Para amar a otro, el primer paso es amarse a uno mismo porque el amor es una donación personal. 

Amante es alguien que elige amar a otro tal como es
El amor tiene como centro a la persona y la abraza con sus virtudes y a pesar de sus defectos. Es humilde y comprensivo. Elige de manera pura, sin condiciones ni tampoco midiendo lo que tiene o le falta según las circunstancias que vive. Es un tipo de amor que vence obstáculos porque en cada desafío que se presenta se revela la prevalencia clara de un “nosotros”. 

Amante es alguien que demuestra amor con acciones todos los días
El amor se manifiesta en hechos simples pero concretos en la cotidianidad de la vida. Las palabras transmiten cómo podemos sentirnos, pero no siempre alcanzan. El amor verdadero es algo palpable y revela su grandeza en los pequeños gestos diarios de amabilidad y cercanía. 

Amante es alguien que mira más allá de las apariencias
El amor atraviesa la capa superficial de todo aquello que es accesorio como la imagen, la capacidad intelectual, el dinero o los lujos. Para amar de verdad no se necesitan esas cosas, sino encontrar la esencia de lo que se esconde en ellas. Una mirada sincera, un rostro que deja ver el alma, una obra generosa, la fuerza interior para enfrentar las dificultades y la imaginación para recrear la rutina. 

En conclusión, “amante es el que ama”. Por eso, abracemos el amor verdadero para que este San Valentín podamos vivir como auténticos amantes renovando nuestro compromiso de volver a elegir nuestros amores con todo lo que son, llenarlos de respeto y solidez, darles el tiempo que necesitan para madurar y crecer, profundizar en sus valores, hacer el esfuerzo personal de trabajar en uno mismo para ellos y demostrar con acciones concretas cuánto nos importan. 

¿Qué tipo de amante eres? 



Fuente: Aleteia

ALGO SOBRE SAN VALENTÍN


© iStock 


Hay que remontarse al año 270. Con tu corazón de enamorado, te es fácil entusiasmarte con la vida de tu patrono. Si para las diversas realidades de la vida existe un patrono, no podía faltar uno para lo más bello de la creación: el amor humano entre hombre y mujer. 

Claudio II "el Gótico" y su policía vigilaban sus andanzas

Tan bruto era este mal emperador que llegó hasta prohibir lo más natural que existe en el mundo: el amor entre los humanos. No quería bodas sino soldados para defender los espacios amplios de su imperio. Nada de casados. Quería solteros y sólo solteros. 

Ante estas circunstancias inhumanas, Valentín, obispo de Interamna Nahartium (hoy Terni en Umbría el estado en donde está la ciudad de Asís - Italia) , no tuvo miedo en confesarse creyente, y es más, se entregó por entero a las parejas. Las visitaba en secreto para casarlos lejos de la mirada de los crueles súbditos del emperador. 

La voz de Valentín corría como el viento por las orillas del Tiber y de las colinas romanas. Los jóvenes, valientes y decididos a formar una familia, acudían a él para recibir el sacramento. Les hablaba, les escribía cartas de amor y con su simpatía y su bella juventud, se traía de calle a todos los enamorados. 

ALGO ORIGINAL EN LA CÁRCEL 

Valentìn fue encarcelado por segunda vez bajo Aureliano, que sucediò a Claudio II "el Gótico". 

Mientras estuvo en la cárcel esperando su muerte, el carcelero se dio cuenta de sus buenas cualidades. Le presentó a su hija Julia ciega de nacimiento. Valentín le enseñó las primeras letras, los rudimentos del saber y, por supuesto, le habló de Dios. Veía el mundo bello que le presenta el apuesto joven. Le dijo a la niña que orase a Dios para que le diera la vista. En un momento determinado, le cogió la mano a Valentín y le dijo: ¡”Yo creo, yo creo!” La luz de la prisión le entró por sus inocentes y maravillosos ojos. El, viéndola feliz, le dijo que mantuviera su fe por encima de todo. 

A continuación, tal día como hoy, muriò degollado por mano del soldado romano Furius Placidus, a los ordenes del emperador Aureliano y enterrado en la que es iglesia de santa Práxedes, cerca del Coliseo, aunque hoy están en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni, en donde allì tal dia como hoy la iglesia se llena de parejas, todas aquellas que se casarán el año siguiente. 

Por esta razón es patrono de los enamorados, un patronazgo popular en todo el mundo cristiano. Desde entonces, los romeros que entran en Roma, se dirigen a la Basílica de san Valentín para orar ante su tumba y que les conceda una buena “Valentina” o Valentín”. Este día pasó con la expansión del cristianismo a otros lugares cuyas fiestas de primavera – paganas- pasaron a tener el sello cristiano. 

DETALLE 

La joven Julia, agradecida y enamorada del santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. Hoy -ya se sabe- el árbol de almendras es símbolo de amor y amistad duraderos. 

DE AYER A HOY 

Hoy, en los albores de las primeras flores de la estación primaveral, todos los enamorados se mandan misivas, se hacen multitud de regalos comprados -muchas veces en los templos del consumo- y no en el supermercado del corazón. 

Aunque sean los enamorados los que principalmente celebran este día, sin embargo hoy en día se festeja también a todos aquellos que comparten la amistad, ya sea maestros, parientes, compañeros de trabajo y todo el que siente, tenga la edad que tenga, el olor del amor que, como flor de primavera, nunca debe perder su agradable perfume. 

¡Feliz día de los enamorados y de la amistad! 

(Fuente: catholic.net | Autor: P. Felipe Santos) 

martes, 11 de enero de 2022

EL SANTO PADRE INTENTÓ SEÑALAR A TODOS LOS CATÓLICOS LA IMPORTANCIA DE LA MATERNIDAD Y LA PATERNIDAD

© oxitocina


Durante las últimas semanas, el Sumo Pontífice reflexionó sobre el peligro del invierno demográfico. Con esta expresión se refiere al envejecimiento general de la población producto de la caída en los nacimientos por cada año. 

Fue en este contexto que el Santo Padre señaló: 

El otro día, hablaba sobre la actualidad del invierno demográfico: la gente no quiere tener hijos, o solamente uno y nada más. Y muchas parejas no tienen hijos porque no quieren o tienen solamente uno porque no quieren otros, pero tienen dos perros, dos gatos… Sí, perros y gatos ocupan el lugar de los hijos”. 

¿Cómo deben entenderse correctamente estas afirmaciones? Lo primero que se debe aclarar es que la Iglesia Católica está a favor de la vida y la natalidad. El Catecismo de la Iglesia Católica señala que “La fecundidad es un don, un fin del matrimonio, pues el amor conyugal tiende naturalmente a ser fecundo. El niño no viene de fuera a añadirse al amor mutuo de los esposos; brota del corazón mismo de ese don recíproco, del que es fruto y cumplimiento. Por eso la Iglesia, que ‘está en favor de la vida'” (CIC 2366). 

“Llamados a dar la vida, los esposos participan del poder creador y de la paternidad de Dios -dice el catecismo- En el deber de transmitir la vida humana y educarla, que han de considerar como su misión propia, los cónyuges saben que son cooperadores del amor de Dios Creador y en cierta manera sus intérpretes. Por ello, cumplirán su tarea con responsabilidad humana y cristiana” (CIC 2367). 

Esto significa que un matrimonio que no tiene hijos voluntariamente no se realiza completamente y deja trunco el sacramento. No obstante, la apertura a la vida es el comienzo del deber matrimonial, ya que “la fecundidad del amor conyugal no se reduce a la sola procreación de los hijos, sino que debe extenderse también a su educación moral y a su formación espiritual” (CIC 2221). 

Por esta razón, todos los matrimonios católicos están llamados a formar familia teniendo hijos, y en el caso de no poder por razones naturales “pueden manifestar su generosidad adoptando niños abandonados o realizando servicios abnegados en beneficio del prójimo” (CIC 2379). 

Segunda cuestión, ¿está mal que una persona ame a sus mascotas? 

En este punto es importante aclarar que la forma en que uno ama a las mascotas no es -y no debe ser- igual a la forma en que Cristo nos invita a amarnos entre hermanos. 

Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el séptimo mandamiento nos pide que respetemos la integridad de la creación. En este sentido, “los animales son criaturas de Dios, que los rodea de su solicitud providencial. Por su simple existencia, lo bendicen y le dan gloria. También los hombres les deben aprecio. Recuérdese con qué delicadeza trataban a los animales san Francisco de Asís o san Felipe Neri”. (CIC 2416). 

Al mismo tiempo, la Iglesia explica que “es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Es también indigno invertir en ellos sumas que deberían remediar más bien la miseria de los hombres. Se puede amar a los animales; pero no se puede desviar hacia ellos el afecto debido únicamente a los seres humanos” (CIC 2418). 

Como bien explicó la autora Marge Fenelón, “no podemos amar a los animales de la misma manera que amamos a los seres humanos porque los animales no tienen almas inmortales. El Dios Uno y Trino no mora en ellos como lo hace en nuestras almas humanas bautizadas. Cuando amamos a otro ser humano, amamos no solo a la persona sino también al Cristo que vive dentro de ellos. Eso no es posible con una unión humano-animal”. 

Así que ya ves, las afirmaciones del Papa Francisco sobre los hijos y las mascotas son perfectamente compatibles con las enseñanzas de la Iglesia. 

Con todo lo dicho el Papa no quizo ofender a nadie. Solo intentó explicar a la luz de la Revelación y desde el Magisterio de la Iglesia que los cónyuges tienen una misión encomendada por Dios de estar abiertos a la vida, y que los animales -por más bellos que sean- jamás pueden reemplazar a los hijos.

Fuente: ChurchPop

martes, 23 de noviembre de 2021

EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES DE LA VIDA MATRIMONIAL, LEA ESTO

© Elena y Rafael
1. "Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo Dios: Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; manden en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra" (Génesis 1,27-28) 

2. "Que el hombre no separe lo que Dios ha unido". (Marcos 10,9) 

3. "Goza de la vida con la mujer que amas, mientras dure esa vana existencia que Dios te concede bajo el sol, porque esa es tu parte en la vida y en el esfuerzo que realizas bajo el sol". (Eclesiastés 9,9) 

4. "Y a uno solo se lo domina, pero los dos podrán resistir, porque la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente". (Eclesiastés 4,12) 

5. "De la misma manera, los maridos deben siempre tratar a sus esposas con consideración en su vida juntos, respetando a la mujer como alguien que, aunque sea más débil, es igualmente heredera del generoso don de la vida. Esto evitará que cualquier cosa se interponga en sus oraciones". (1 Pedro 3,7) 

© Elena y Rafael
6. "Sobre todo, ámense profundamente los unos a los otros, porque el amor cubre todos los pecados". (1 Pedro 4,8) 

7. "Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la paz". (Efesios 4, 1-3) 

8. "Sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo". (Efesios 4,32) 

9. "De la misma manera, las esposas deben ser obedientes a sus esposos. Entonces, si hay algunos maridos que no creen en la Palabra, pueden encontrarse convencidos, sin que se diga una palabra, por la forma en que sus esposas se comportan". (1 Pedro 3,1) 

10. "Hasta ahora, ustedes no tuvieron tentaciones que superen sus fuerzas humanas. Dios es fiel, y él no permitirá que sean tentados más allá de sus fuerzas. Al contrario, en el momento de la tentación, les dará el medio de librarse de ella, y los ayudará a soportarla". (1 Corintios 10,13) 

© Elena y Rafael
11. "Tengan todos en gran honor el matrimonio, y el lecho conyugal sea inmaculado; que a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios". (hebreos 13,4) 

12. "Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócelo a él en todos tus caminos y Él allanará tus senderos". (Proverbios 3, 5-6) 

13. "¿Acaso no soy yo el que te ordeno que seas fuerte y valiente? No temas ni te acobardes, porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas". (Josué 1,9) 

14. "Sabemos, además, que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio". (Romanos 8,28) 

15. "Yo conozco muy bien los planes que tengo proyectados sobre ustedes -oráculo del Señor-: son planes de prosperidad y no de desgracia, para asegurarles un porvenir y una esperanza" (Jeremías 29,11)

jueves, 18 de noviembre de 2021

20 CONSEJOS PARA SER UN BUEN ESPOSO

© Elena y Rafael
1. Bajo ninguna circunstancia le grites a tu esposa. Es muy doloroso para ella. (Prov 15, 1) 

2. Nunca hables mal de ella. No uses términos despectivos, ella se puede convertir en lo que tú le digas. (Génesis 2, 19) 

3. Nunca compares a tu esposa con otra mujer. Si la otra hubiera sido la mejor para ti, entonces Dios te la hubiera dado. (2 Cor 10, 12) 

4. Tu amor marital, afecto, piropos, etc. son sólo para ella, no lo hagas con otra mujer, puede ser que se ponga celosa. (Mateo 5,18) 

5. Nunca descuides tu intimidad sexual. Tu cuerpo es de ella y viceversa (1Cor 7, 4-5) 

6. Sé amable y cariñoso con ella. Ella sacrificó todo para vivir contigo. A ella le duele cuando eres áspero, rudo e irritante. Sé comprensivo. (Efesios 4, 2) 

7. No escondas nada de ella. Ahora son uno, es tu ayuda idónea. No debes tener secretos para con ella. (Génesis 2,25) 

8. No uses palabras difamatorias y mucho menos delante de los hijos. Si tienes algo que resolver hazlo con buenos términos y en la intimidad de tu recámara. (Mateo 1:19) 

9. Sé agradecido con ella, porque ella se esfuerza contigo, con tus hijos, tu hogar, negocio, etc. (1 Tes 5,18). 

10. Quizás tu esposa no cocine igual o mejor que tu mamá, pero igual aprecia su cocina. No es fácil cocinar 3 veces al día, 365 días al año, rompe el ciclo y llévala a un buen restaurante, o sorpréndela y cocina tú. (Prov. 31, 14). 

11. Nunca pongas a tus familiares antes que a ella. Ella es tu esposa. Ella es uno contigo. (Génesis 2, 24) 

12. Invierte intencionadamente en su crecimiento espiritual. Cómprale libros, materiales, música espiritual, retiros, cosas que edifiquen y fortalezca su caminar con el Señor. (Efesios 5, 26) 

13. No olvides hacer el altar familiar, ora con ella, con tus hijos, comparte la Palabra de Dios siempre con tu familia. ( Santiago 5, 16) 

14. Saca tiempo de esparcimiento, disfruta de su compañía, juega, ríe, no seas aburrido. (Ecl 9, 9) 

15. Nunca uses el dinero para manipularla o controlarla. Todo lo tuyo es de ella. Ella fue unida a ti por la gracia de Dios. (1 Pedro 3, 7) 

16. Nunca hables mal de ella con otros, estarás hablando mal de ti también. Sé un escudo para ella. (Efesios 5, 30) 

17. Honra a sus padres y sé amable con sus familiares. (Cantares 8, 2) 

18. Nunca dejes de decirle cuanto la amas. Hazlo todos los días de su vida. Las mujeres nunca se cansan de ser amadas y de escuchar estos detalles. (Efesios 5, 25) 

19. Nunca le hagas comentarios negativos de su cuerpo, esto es fulminante. Recuerda, cada vez que te dio un hijo, arriesgó su vida, cuerpo y belleza. Ella no es sólo carne. Su cuerpo no determina su valor. Apóyala en sus cuidados estéticos. Apréciala y valórala, aunque lleguen los años. (Efesios 5:25) 

20. Y Tú crece, sé más como Jesús, pues Cristo debe ser tu cabeza, no hay nada que le regale más seguridad a una esposa que tener al lado a un hombre de Dios. (1 Cor 11:3)

martes, 4 de mayo de 2021

QUE EL MATRIMONIO SEA FELIZ

Concatedral, Chimaltenango
"Mientras que estar enamorado tiene que ver en gran medida con la experiencia gozosa de hoy, el amor y el matrimonio abarcan toda la vida: todo el pasado, todo el presente y todo el futuro de estas dos personas", dice Peter Blank, autor de “Que el matrimonio sea feliz”. escrito originalmente en alemán y ya traducido al inglés y al español. 
 
Este breve y perspicaz libro explora a fondo el deseo innato del ser humano de ser amado y de amar. El matrimonio es la forma tradicional en que las parejas expresan este deseo básico de vivir en amor a través de todos los desafíos que enfrentarán en la vida: enfermedad y salud, pobreza y riqueza, juventud y vejez. El libro pretende promover y animar la elección del matrimonio, en una época llena de fracasos matrimoniales y caracterizada por la reticencia al compromiso. 
 
Ofrece una mirada a los orígenes, el desarrollo y el trabajo constante que se requiere para alcanzar y mantener el verdadero amor. 


 
Blank subraya claramente la importancia de estar preparado para la vida matrimonial una vez que el sentimiento de enamoramiento se ha desvanecido y la glamurosa (y costosa) ceremonia nupcial ha terminado, y lo hace tomando como referencia las enseñanzas del Papa Francisco sobre el amor y el matrimonio. Las descripciones del autor ayudan a pintar un cuadro claro y comprensible del matrimonio cristiano. 
 
El capítulo inicial de Blank se centra en la prioridad e importancia de la etapa de cortejo, desarrollando primero una amistad y creando un diálogo abierto y honesto. De hecho, para superar las crisis y los retos que inevitablemente traerá el futuro, se necesita una base sólida: es importante saber hablar de corazón a corazón. Y este es "un arte que se aprende en tiempos de paz, para luego practicarlo en tiempos de dificultad" (Papa Francisco. Amoris laetitia, nº 234)

miércoles, 28 de abril de 2021

EL MATRIMONIO COMO PROYECTO DE VIDA

Concatedral Chimaltenango
“Uno de los elementos que impiden la comprensión de la verdadera naturaleza del consentimiento matrimonial es el hecho de que los novios mantienen relaciones sexuales frecuentes”, ha subrayado el docente. “Esto hace difícil ver que existe un antes - en el que dos personas se conocen y maduran la idea de casarse - y un después - en el que el hombre y la mujer, convertidos en cónyuges, se pertenecen”. En nuestra sociedad, “esperar” significa a menudo “estar perdiendo el tiempo”: “estamos inclinados a vivir “todo y enseguida”, “aquí y ahora”, en lugar de emprender un camino largo y fatigoso, que conduzca a la verdad sobre una unión, y que la lleve a su madurez plena. 

Por esto nos cuesta reconocer la sustancial diferencia entre noviazgo y matrimonio”. Sin embargo, en una cultura caracterizada por la provisionalidad y la búsqueda de un bienestar inmediato, “debemos saber transmitir a los jóvenes que el matrimonio no es una simple fiesta nupcial - precisó Franceschi - sino un proyecto de vida, que afecta a toda la persona y que requiere virtudes: fortaleza, generosidad, prudencia, magnanimidad y, por encima de todo, caridad”. 

La importancia del vínculo 

Citando al Papa Francisco en Amoris Laetitia, Franceschi afirmó que necesitamos una pastoral del vínculo, “que ayude a los jóvenes a comprender que amar significa entregarse en forma total y exclusiva, acoger plenamente al otro, y no sólo experimentar emociones fuertes. Vale la pena casarse, pero también vale la pena comunicar la belleza y la riqueza del matrimonio”. Al concluir, el docente admitió que se trata de un compromiso notable: “El desafío puede parecer desmesurado, pero si iniciamos con la adecuada formación de los sacerdotes, de los fieles laicos y de los religiosos, seremos instrumentos eficaces para que cambien nuestras culturas. Los desafíos son grandes, pero tenemos todos los instrumentos para afrontarlos”.

Fuente: Family and media 

lunes, 26 de abril de 2021

¿VALE LA PENA CASARSE?

Concatedral Chimaltenango
“¿Por qué casarse?”, es la pregunta que el profesor Héctor Franceschi, docente de Derecho Matrimonial Canónico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, se propuso responder en la lección inaugural que pronunció durante la ceremonia de apertura del nuevo año académico. 

El docente, con la debida seriedad pero también con una pizca de ironía, abordó la cuestión, tan actual y delicada, partiendo de la constatación de que cada vez más personas creen que es posible vivir juntos sin casarse. Las uniones more uxorio, en efecto, aumentan exponencialmente, mientras disminuyen los matrimonios. “No es que cada vez más jóvenes no se casan en la Iglesia - ha señalado el docente- sino que, simplemente, no se casan”. 

Si el matrimonio es visto sólo como una formalidad 

Cada vez más, las parejas piensan que, al fin y al cabo, no es tan importante ‘oficializar’ su vínculo. “Muchos tienen una visión legalista del matrimonio y lo reducen a una formalidad, lo asocian a un documento o a una fiesta maravillosa”, explicó el profesor Franceschi. “Pero el matrimonio es mucho más: limitarse a legalizar la unión no es propiamente contraer matrimonio. 

El matrimonio no es algo construido por las leyes y las culturas, es una realidad natural, que, sin embargo, no se agota en absoluto en el plano biológico y del instinto: es muy 'natural' en el sentido de que es la forma humana del desarrollo completo de la sexualidad. Por esto, debemos encontrar modos para explicar a los jóvenes que el don de sí, en cuanto varón y mujer, en una unión exclusiva, fiel, indisoluble y fecunda, representa el bien del ser hombre o mujer. Y no porque lo digan la Iglesia o el Estado, sino porque es así antropológicamente”.

domingo, 7 de octubre de 2018

LA VIDA MATRIMONIAL ES ALGO HERMOSO



La liturgia de este domingo propone justamente el texto fundamental del Libro del Génesis, sobre la complementariedad y reciprocidad entre el hombre y la mujer. Por eso —dice la Sagrada Escritura— abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne, es decir, una sola vida, una sola existencia. En tal unidad los cónyuges transmiten la vida a los nuevos seres humanos: se convierten en padres. Participan de la potencia creadora de Dios mismo.
Pero, ¡atención! Dios es amor y se participa de su obra cuando se ama con Él y como Él. Con tal finalidad —dice san Pablo— el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado. Y este es también el amor donado a los esposos en el sacramento del matrimonio.
Es el amor que alimenta su relación a través de alegrías y dolores, momentos serenos y difíciles.
Es el amor que suscita el deseo de generar hijos, de esperarlos, acogerlos, criarlos, educarlos.
Cuando un amor fracasa las personas no se deben condenar sino acompañar.
Cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del matrimonio, Dios, por decirlo así, se «refleja» en ellos, imprime en ellos los propios rasgos y el carácter indeleble de su amor. El matrimonio es la imagen del amor de Dios por nosotros. También Dios, en efecto, es comunión: las tres Personas del Padre, Hijo y Espíritu Santo viven desde siempre y para siempre en unidad perfecta. Y es precisamente este el misterio del matrimonio: Dios hace de los dos esposos una sola existencia.


La vida matrimonial es algo hermoso y debemos custodiarla siempre, custodiar a los hijos. Son tres palabras que se deben decir siempre, tres palabras que deben estar en la casa: permiso, gracias y perdón. Las tres palabras mágicas. Permiso: para no ser entrometido en la vida del cónyuge. Gracias: dar las gracias al cónyuge; gracias por lo que has hecho por mí, gracias por esto. Esa belleza de dar las gracias. Perdon. Y como todos nosotros nos equivocamos, esa otra palabra que es un poco difícil de pronunciar, pero que es necesario decirla: Permiso, gracias y perdón.